Empieza la fiesta de luces por la Independencia

La fiesta empezó con fuegos artificiales a las 19:00 del jueves 08 de agosto, al que asistieron alrededor de 540 mil personas, cuando las calles del centro histórico de Quito se cerraron al paso vehicular y miles de luces se encendieron en la capital ecuatoriana para celebrar el primer grito de la independencia (10 de agosto de 1809).

Este año existe el doble de obras con 18 objetos de luz, iluminación, mapping e instalaciones lumínicas ubicados en monumentos y edificios emblemáticos del casco antiguo de la capital ecuatoriana. Es una combinación de luz y color, que desde que comenzó hace tres años ha ido atrayendo a más y más turistas, tanto nacionales como extranjeros.

El centro estará peatonalizado y habrá señales unidireccionales para que la gente se pueda mover con mayor facilidad. Las personas pueden descargarse la aplicación GO UIO, desde la página www.quitocultura.info para ver los mapas para vivir esta fiesta al máximo.

Sin duda las obras de mapping (video que juega con las estructuras arquitectónicas) son las más apreciadas por el público que asiste a este festival, en 2017 más de dos millones de personas lo visitaron. Este año habrá tres obras de este tipo:

“Expresiones” de Yves Moreaux en la Catedral Metropolitana. En los pentagramas de una sinfonía ecuatoriana o de un pasillo, el mosaico de casas se transforma. Las expresiones artísticas se mezclan y proponen otros paisajes, otras armonías para componer otro panorama nocturno de la ciudad. Esta obra es musicalizada por el ecuatoriano Nicola Cruz.

“Herencia” de Laurent Langlois en la plaza e iglesia de San Francisco. Bajo la mirada de los volcanes y de una naturaleza exuberante, máscaras y rostros del patrimonio precolombino, inca e hispánico aparecen de repente desde la fachada.

Wiñaykay de Salvatore Barletta en la Iglesia de Santo Domingo. Cuenta la historia de un chamán quien llega del bosque hasta los andes para contarnos la historia de Quito y de sus habitantes. Invoca tres espíritus y tres momentos: el jaguar, el cóndor, y el mono que representan respectivamente la época precolombina, la época de la conquista, y la época contemporánea.

En la iglesia de San Francisco se ubica la obra “Herencia”. Foto: Municipio de Quito

Mientras que los objetos de luz e instalaciones lumínicas son:

“Sombrillas de luz” de Lenin Moncayo en la calle García Moreno. La obra está compuesta por 140 sombrillas blancas iluminadas con luces led con la composición musical de Diego Narváez.

“Estados del tiempo” de Gary Vera en la Plaza de Las Conceptas (calles Mejía y García Moreno). Se trata de fragmentos de textos literarios ecuatorianos que se refieren a la ciudad de Quito que se imprimen con letreros led en las fachadas del centro histórico.

“Nido de luz” de Erik Barray y Emmanuel Théry en el patio del Centro Cultural Metropolitano. Su obra en colaboración con artesanos de Imbabura crea universos sensoriales y visuales que enlazan la ciudad con la naturaleza. Obra musicalizada por el ecuatoriano Nelson García.

“El brillo de las sombras” de Daniel Knipper en la Iglesia de La Compañía. En la intimidad de la iglesia el techo y la nave dialogan con el coro en un juego de brillos y sombras. La atmósfera evoca la luz tenue de unas velas. La sombra brinda una resonancia profunda al oro.

“Fuerzas en equilibrio” de Miguel Ángel Murgueytio en el Arco de la Reina (García Moreno y Rocafuerte). Es una escultura de luz inteligente, construida a partir de estudios de geometría básica y diseño estructural. El sonido ha sido diseñado por el productor Dgroove.

“Las huellas del pasado de Édison Díaz y Alejandro Hallo en el  Muro del Carmen Alto. Se trata de una colorización y composición moderna con estética precolombina proyectada en las paredes antiguas que apelan a la memoria colectiva de los transeúntes.

“Lumineoles” de Christophe Martine en el Bulevar 24 de Mayo. El equipo “Porté par le vent” y sus cometas inspiradas en el mundo animal y vegetal.

La obra “Sombrillas de luz” se ubica en la calle García Moreno. Foto: Municipio de Quito

“Psycodelia andina” de Andrés Aulestia en el Parque Urbano Cumandá. Es una escultura digital viva de luz que representa al Diablo Huma. La obra explora la cosmología andina a través de sus colores y formas y es acompañada por los ritmos electroandinos de Quixosis.

“La gota ke derramó el vaso” de Miguel Varea y Dayuma Guayasamín en el Parque Urbano Cumandá. Gotas de diversos tamaños de acero inoxidable reflejarán efectos luminosos. Las gotas con su movimiento natural recrearán la luz única del entorno en el que se encuentran.

“Phantom: Lo que no se ve” de Aquiles Jarrín en el Teatro Atahualpa. La instalación busca hacer resonar la arquitectura moderna del Teatro con la arquitectura colonial del centro histórico.

“Manos de luz” de Geovanny Verdozoto en la Plaza Chica. Estructuras de metal y telas iluminadas conforman dos manos que transmiten un mensaje sensorial. La obra representa la espiritualidad del ser y la manifestación de paz en tiempos de crisis.

“Orquídeas salvajes” del Colectivo B.A.B.E.L en la Plaza Huerto San Agustín. La obra se inspira en la naturaleza y crea un universo fantástico de ambientación salvaje en el centro de la ciudad.

“Polillas” de Belén Mena en La Guaragua. Se trata de una propuesta lumínica artística donde polillas multicolores atraviesan el callejón de la Guaragua y contrastan con las casas de estilo colonial.

“Ayni de luz” de Felipe Jácome y Daniel Espinosa en la Plaza Hermano Miguel. Es una chakana (cruz andina) de siete metros de alto forjada en hierro que servirá de soporte para colocar una instalación de luces. Nicolás Dávila compondrá la música que acompaña esta pieza.

“La canción de la cordillera” se ubicará en el Palacio de Cristal del parque Itchimbía. “La canción de la tierra”, obra musical que el maestro Mesías Maiguashca estrenó en un amanecer en el Itchimbía, interactúa con vídeos abstractos del planeta en diversos estados y momentos, realizados por el artista Carlos Poete.

La fiesta de la luz organizada por el Municipio de Quito en colaboración con la alcaldía de Lyon (Francia) es una apuesta por generar más turismo en la capital. Según el alcalde de Quito, Mauricio Rodas, se invirtió unos 500.000 dólares en tecnología y diseño del espectáculo, pero aseguró que en términos de costo-beneficio es “tremendamente beneficioso”.

“Es difícil cuantificar esto en términos económicos, pero el año pasado tuvimos a más de dos millones de personas recorriendo el centro histórico durante la Fiesta de la luz y pudimos cuantificar un incremento en la actividad económica, solo en el centro histórico, de más de 15 millones de dólares respecto al mismo número de días del año anterior”, explicó.

El público puede asistir al evento de 19:00 a 01:00, del 8 al 12 de agosto. Se recomienda a los visitantes que acudan en transporte público, para ello se extenderá el horario de la Ecovía, Trole y corredor Sur Oriental hasta las 02:00.

Fuente: Agencia Andes