Luto en Guayaquil por la muerte de 12 hinchas del Barcelona

En un sector del Suburbio 0este de Guayaquil hay luto por la muerte de tres de los 12 hinchas del Barcelona Sporting Club, víctimas del accidente de un bus que la tarde del pasado domingo 12 de agosto los transportaba de retorno desde la ciudad andina de Cuenca.

En los callejones del sector de las calles 22 entre Capitán Nájera y Ayacucho, hay banderas en las aceras, flores y otras decoraciones con los colores amarillo, rojo y negro distintivos del popular equipo guayaquileño.

Con estas insignias, amigos y familiares de la barriada quieren dar el último adiós a los tres jóvenes seguidores del equipo canario que encontraron la muerte de manera trágica, fieles a su pasión de seguir al equipo de sus amores por todas las canchas del país.

Los féretros llegaron al barrio en la madrugada de este martes 14 de agosto después de cumplir los trámites legales de rigor y tras una caravana de más de 200 kilómetros desde Cuenca.

Los ataúdes primero arribaron alrededor de las 23:00 del lunes al estadio Monumental de Barcelona, donde fueron recibidos por seguidores y dirigentes del equipo. Allí se ofició una misa, luego de lo cual los familiares llevaron los cuerpos indistintamente a sus domicilios para darles velación.

Félix Laina lamentaba la mañana de este martes la partida de su hijo Christian, de 17 años, cuyos restos eran velados en la sala de su casa.

El hombre recordó que su hijo siempre acompañaba al Ídolo del Astillero, como se conoce al equipo guayaquileño, y el pasado domingo viajó con su hermano Luis, quien resultó herido, aunque no de mayor gravedad.

Por versiones de otros jóvenes hinchas que resultaron ilesos, se enteró que el bus -perteneciente a la Cooperativa Señor de los Milagros- presentó desperfectos mecánicos en el sistema de frenos, pues cada cierto tramo un ayudante del conductor se bajaba a colocar piedras para que el transporte no alcanzara mayor velocidad.

Agregó que en el kilómetro 55 de la vía existe una bajada pronunciada, por lo que el conductor ya no habría podido maniobrar el carro que se terminó volcando, provocando la muerte de 12 hinchas y heridas en otros 35, quienes fueron trasladados a varias casas de salud de Cuenca.

Según los registros de la Agencia Nacional de Tránsito, la cooperativa Señor de los Milagros está solo autorizada para realizar transporte de pasajeros entre los vecinos cantones costeros de Daule y Guayaquil, por lo que no contaba con el permiso para viajar a la provincia andina de Azuay.

Por el momento no se conoce el paradero del chofer del transporte, quien huyó del sitio de la tragedia. La cooperativa fue sancionada por la autoridad nacional de tránsito con la suspensión de circulación de sus unidades mientras duren las investigaciones.

Mientras tanto, Laina indicó que sus hijos reunían dinero cada semana para acudir juntos al estadio a ver al equipo de sus amores ubicados en la barra Sur Oscura a la que pertenecían.

“Eran jóvenes muy entusiastas y apreciados por los vecinos”, lamentó el padre de familia, mientras observaba el féretro cubierto con una bandera del Barcelona.

En cambio, en una sencilla vivienda de Capitán Nájera y la 22 era velado Javier Vélez Prieto, de 15 años. En medio de sollozos, su padre adelantó que presentará una denuncia en contra de la cooperativa de transporte para que se haga responsable penalmente por esta tragedia.

Recordó que su hijo era un joven inquieto que gustaba del fútbol y su sueño era llegar a vestir la camiseta de su amado equipo al que seguía cada domingo.

“El domingo nos enteramos por unos vecinos sobre el accidente y de inmediato viajamos a Cuenca, donde pude comprobar el fallecimiento de mi hijo”, manifestó afligido.

Este miércoles, antes del sepelio programado para el mediodía, la barriada del Suburbio tiene programado realizar una misa de cuerpo presente ante los féretros de Christian Laina, Javier Vélez y Michael Salazar Alarcón y luego realizar una caravana hasta el Cementerio donde le darán el último adiós con cánticos de la barra torera.

Fuente y fotos: Agencia Andes