¿Cómo impulsar a las mujeres desde la empresa?

El Ecuador y el mundo celebraron el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, fecha que invita a revisar los desafíos y oportunidades de las mujeres en distintos ámbitos.

Pacari es un emprendimiento que comparte algunos ejemplos de cómo incentivar la participación de la mujer local en distintas áreas del negocio e impactar en diversos sectores de la población, a través de una visión incluyente y generadora de oportunidades.

Para Carla Barbotó, cofundadora y CEO de Pacari, el impulso productivo a las mujeres tiene un efecto social poderoso. “Las mujeres trabajamos inspiradas en nuestra familia. Entre nuestras diversas facetas. Al ser madres, tenemos la capacidad de distribuir nuestro tiempo, energía y recursos con equidad”. Según esta emprendedora ecuatoriana, con más de 17 años de trayectoria, un negocio con enfoque social puede cambiar la vida de las personas, y a través de las mujeres este cambio es integral.

En cada chocolate de Pacari están las manos de muchas mujeres. “Es evidente que cuando el dinero llega al bolsillo de la mujer, la familia crece”, dice Barbotó con orgullo, al compartir experiencias que espera inspirar en otros negocios para beneficiar a la sociedad ecuatoriana.

Cuando la mujer participa, todos crecemos

Pacari nace de la relación con pequeños agricultores locales. Mientras Carla Barbotó y su socio y esposo, Santiago Peralta, promovían el cultivo orgánico del cacao fino de aroma, conocían más cercanamente las necesidades de sus aliados en el campo y con ello la búsqueda de soluciones favorables para mejorar su calidad de vida y la de sus familias, a través del negocio.

Una repercusión positiva para las agricultoras en la costa ecuatoriana se dio con tan solo reducir a la mitad el peso de los sacos de cacao. Con una carga más ligera son más las mujeres que generan ingresos directos para sus hogares, por la recolección y venta de la fruta, labor que históricamente fue realizada por los hombres.

La mayor participación de mujeres en nuevos procesos de producción incrementa sus oportunidades de crecimiento económico, donde se identifican capacidades virtuosas en la administración de los recursos de la familia, con un impacto visible en el desarrollo económico de sus localidades.

Otro ejemplo de mejores condiciones para las mujeres rurales está en la prodigiosa innovación de productos de Pacari. Al introducir nuevos sabores locales en sus barras de chocolate se extiende aún más la demanda de insumos orgánicos, y con ello las oportunidades para las mujeres. Este es el caso de las cooperativas de mujeres de los páramos andinos, las cuales se han fortalecido crecientemente al proveer a Pacari de frutas nativas como la uvilla y el mortiño, el último silvestre, con precios significativamente superiores al mercado.

Este proyecto inició con 8 mujeres y en la actualidad más de 50 mujeres se sumaron a esta actividad.

En esta empresa, la participación femenina está en un 57%. Empieza con el liderazgo de Carla Barbotó y están en algunas posiciones clave en el área administrativa como la Jefatura de Exportaciones, Jefatura de Marketing, Jefatura de Ventas, Jefatura de Talento Humano, entre otros.

Con 300 premios internacionales destacados y presencia en más de 40 mercados del mundo, esta marca de chocolate con sabor social es motivo de inspiración. “Las mujeres aportamos una visión incluyente que genera prosperidad para todos”, afirma Barbotó, que invita a que otras empresas se sumen la inclusión de la mujer en su enfoque de negocios.