Los emprendedores buscan financiamiento entre créditos, familiares y amigos

Andrés Del Pozo se embarcó en febrero pasado en una aventura, la de emprender en su propio negocio al montar Empapate EC.

“Servimos papas fritas llevadas al siguiente nivel, en un cono versátil y con variadas, deliciosas e impensables combinaciones”, describe su negocio Del Pozo, quien comenta que los inicios no fueron fáciles, sobre todo para encontrar financiamiento, labor que inició en el 2019.

Tras meses de búsqueda obtuvo los recursos a través de un crédito en la cooperativa San José Limitada.

“Me decidí a hacer el emprendimiento, busqué líneas de crédito y por todos lados pedían muchos requisitos y otras te ponen muchas trabas, entonces fue muy fácil allá hacer el préstamo”, menciona el emprendedor, quien tras quedarse sin trabajo se dedicó de lleno a su negocio.

Para Guillermo Maldonado, fundador del Club de Emprendedores, los microcréditos entregados por la banca privada, pese a ser opción para el financiamiento, “son complicados, porque el riesgo es mayor”.

Pese a esto, la banca pública y privada resalta los productos que tienen disponibles específicamente para emprendimientos y sus resultados.

En el caso de la pública, con la Corporación Financiera Nacional (CFN), cuenta con el Fondo Nacional de Garantías (FNG) que otorga garantías parciales para facilitar el acceso al crédito a micro, pequeños y medianos empresarios, que no cuentan con financiamiento en el sistema financiero nacional, por falta de garantías suficientes y adecuadas.

Según la CFN, desde enero del 2014 a agosto pasado, el FNG ha garantizado en 5197 operaciones un monto de $168,45 millones, permitiendo el acceso a crédito por un monto de $267,12 millones.

Además, resalta que el Fondo ha realizado alianzas estratégicas con instituciones financieras privadas: Banco del Pacífico, Banco General Rumiñahui, Banco Amazonas, Banco Procredit, Banco del Litoral y Banco DelBank.

Por su parte, Julio José Prado, presidente de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), destaca que pese a que debido a la pandemia en los primeros meses de confinamiento hubo una menor colocación; en junio y julio se registró una reactivación y se colocaron cerca de $211 millones en microcréditos.

Agregó que los bancos han trabajado con organismos multilaterales para conseguir fondos para los segmentos de la producción y microcrédito. “La banca ha logrado conseguir alrededor de $350 millones en créditos internacionales en lo que va del año 2020”, destaca.

Alejándose de los créditos, Maldonado identifica otras opciones, como el financiamiento a través de familiares y amigos.

“Estas son personas que me conocen, que saben de mi validez y quieren meter plata en mi negocio para poder empezar”, describe el experto, quien señala que otra alternativa son los fondos propios del emprendedor, estos pueden ser ahorros.

Añade que otra solución es trabajar con clientes proveedores que puedan financiar una compra inicial a través de algún tipo de crédito o consignación.

“Puedes trabajar a consignación inicialmente y puedes no pagar hasta que vendas, son algunas formas de manejo hasta conseguir fondos, de tal manera que de esa consignación o plazo que te da el proveedor tú puedes vender y generar fondos para avanzar”, explica Maldonado.

También habla del crowdfunding, una red de financiación colectiva, normalmente online, que a través de donaciones económicas o de otro tipo, consiguen financiar un determinado proyecto.

“Es una opción nueva que está en pleno desarrollo con la que los emprendedores van a poder, en lugar de ir al banco, montar una plataforma de crowdfunding y pedir financiamiento a personas que probablemente no conocen para que pongan cantidades pequeñas, pero que sumando la multitud termine siendo una cantidad alta de fondos”, sostuvo Maldonado, quien espera que esta alternativa se impulse con fuerza tras la Ley de Emprendimiento aprobada el 28 de febrero y cuyo reglamento estuvo listo el 27 de julio pasado.

Fuente: Texto e imagen de El Universo