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Escuelas en Estados Unidos buscan maestros ecuatorianos

Docentes ecuatorianos tienen la posibilidad de impartir clases a niños de preescolar y primaria en Estados Unidos, gracias al Programa de Intercambio Cultural Participe Learning.

La oportunidad está dirigida a profesionales que buscan opciones de empleo fuera del país para mejorar sus ingresos. Quienes tengan familia, también pueden aplicar, puesto que el Programa contempla la gestión de visas para el núcleo familiar durante los años que permanezca el educador en su labor de enseñanza. Los educadores elegidos podrán incorporarse al próximo ciclo educativo y desempeñarse en su puesto de tres a cinco años.

El Programa de Intercambio Cultural Participe Learning tiene 32 años de experiencia en Estados Unidos y tiene como propósito fomentar una educación global. Esta iniciativa, año a año, convoca a profesores de distintos países para que vivan una experiencia académica y cultural única.

Para Ronald Ramírez, Coordinador de Reclutamiento en Latinoamérica para Participate, esta iniciativa ha tenido mucho éxito en Ecuador, tanto a nivel profesional y cultural. Los beneficiarios, durante su estadía en Estados Unidos, reciben capacitaciones de actualización profesional y durante el proceso cuentan un acompañamiento continúo para garantizar el desarrollo de sus capacidades y talentos.

“El sistema educativo americano nos está capacitando. Hemos aprendido nuevas estrategias. Ellos tienen una manera diferente de enseñar y nosotros aprendemos todo eso. Además, Participate nos capacita constantemente y nos ayuda a través de todos los procesos”, destaca Abigail Briones, una de las docentes participantes del programa.

Abigail junto a su esposo Carlos Baquerizo, ambos guayaquileños, comenzaron en el programa en el año 2018 y actualmente dictan clases en una escuela primaria en Carolina del Norte. En el país, 110 profesores han sido parte de esta experiencia, que comenzó en el año 1987. Actualmente hay 30 docentes activos tomando en cuenta los 7 que iniciaron el año pasado.

“Esta experiencia laboral nos da un plus como educadores. Vamos a ser profesores de habla inglesa con una práctica en un país extranjero. Además, hemos encontrado aquí una excelente oportunidad, para estudiar una maestría. Es decir que, aparte de la experiencia que llevamos como docentes, regresamos a nuestro país con un nuevo título”, menciona Carlos Baquerizo.

Entre los beneficios que reciben los docentes están un salario igual al de un profesional de la educación estadounidense, seguro de vida, boleto de avión, trámite de visa e inducción durante su periodo de radicación. A esto se suma la posibilidad de convertirse en embajadores de las diferentes culturas del mundo en el país norteamericano e intercambiar conocimientos que pueden aplicarse en sus países de origen.

“Lo que quiero hacer con este aprendizaje es mejorar la educación en mi país. Quiero llevar diferentes estrategias, diferentes ideas. Quiero ser yo la pionera de esta nueva actualización del ámbito educativo en Ecuador”, expresa Andrea Mancheno, docente ecuatoriana que ya comenzó su quinto año como educadora y ahora es maestra de quinto grado en una escuela también en Carolina del Norte.

Los requisitos para aplicar son: hablar inglés fluido, contar con título universitario en docencia, tener al menos dos años de experiencia laboral a tiempo completo en una escuela o colegio y poseer licencia de conducir y experiencia al volante, debido a que los maestros reclutados deben desplazarse en automóvil a su lugar de trabajo.

Los interesados podrán inscribirse a través del portal http://go.participatelearning.com/ec201901. Para mayor información, pueden comunicarse por correo electrónico a info@participatelearning.com, contactarse al WhatsApp (+506) 8715-3222, o escribir chat ubicado en la esquina inferior derecha del sitio web http://www.participatelearning.com.

La película “Muerte en Berruecos” llega a la Casa de la Cultura

“Muerte en Berruecos” del cineasta venezolano Caupolicán Ovalles, coproducida por Gonzalo Ponce Leiva y GPL Comunicación, ya se encuentra en la cartelera de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en Quito. Este film basado en la investigación del Fiscal Alejandro Godoy, relata el proceso del asesinato del General Antonio José de Sucre, en cuya trama de suspenso se descubre la existencia de poderosos intereses políticos y económicos detrás de la muerte del
Mariscal de Ayacucho, ocurrida el 4 de junio de 1830, en las montañas de Berruecos, Nueva Granada, actual Colombia.

Este thriller policial de época, que surge de una iniciativa de Ovalles de hacer un cine histórico “no oficial”, rebasa las expectativas porque no solo expone la realidad de la época en torno a la historia del Gran Mariscal Sucre, uno de los hombres más cercanos a Simón Bolívar, y su contraposición a los intereses de la burguesía del momento, sino que devela los mitos que se generaron en Latinoamérica, en torno a la construcción de un rompecabezas envuelto en el misterio de los sucesos oscuros detrás del homicidio de un hombre con amplia
posibilidad de proyección política.

Este largometraje que ha recibido algunos premios desde el 2011 y cuatro recientes en la segunda edición de los Premios de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Venezuela 2019, se proyectará en la Sala Alfredo Pareja de la Casa de la Cultura
Ecuatoriana, en la capital, en las siguientes fechas y horarios:

15 de enero de 2020 17h00
16 de enero de 2020 17h00
17 de enero de 2020 19h30
18 de enero de 2020 16h00
19 de enero de 2020 18h30
20 de enero de 2020 17h00

Muerte en Berruecos se estrenó en Quito y Cuenca el pasado 29 de noviembre de 2019 y ha generado gran expectativa en el público, que ha apostado por esta producción audiovisual que trasciende fronteras.

Las escuelas de negocios se inspiran en el caso de Pacari

El modelo de negocio de Pacari siempre llamó la atención de Alexandra Velasco y Fabrizio Noboa, ambos catedráticos de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), quienes en 2014 emprendieron la tarea de escribir un caso de negocios sobre la empresa ecuatoriana que logró transformar la historia del chocolate ecuatoriano. Cinco años después, esta investigación dio frutos y ahora, el caso forma parte del repositorio de  Harvard Business School (Estados Unidos).

La noche del lunes, 25 de noviembre, la comunidad académica conoció sobre el caso Pacari, en el Teatro Shakespeare de la USFQ con la presencia de los autores y los directivos de la empresa chocolatera.

Fabrizio Noboa, uno de los escritores del caso, explicó los motivos que lo impulsaron a desarrollar este trabajo. “No es lo mismo discutir en clase los desafíos que enfrentan Walmart, Apple, Google —por muy interesantes que sean estas empresas— que Pacari. El entorno en el que se desenvuelve Walmart no es el mismo que el de Pacari. De forma semejante, no son similares los recursos con que cuenta cada empresa. Creo que necesitamos hacer reflexiones específicas de la naturaleza de hacer negocios en y desde Ecuador. Pacari tiene una gran historia, que vale la pena compartirla con el mundo”, mencionó el académico.  

En 2016, los autores desarrollaron una primera versión del caso y decidieron presentarlo a la conferencia BALAS 2016 (Business Association of Latin American Studies), en donde fue declarado ganador al mejor caso de negocios.

Gracias a este reconocimiento, Fabrizio Noboa y Alexandra Velasco, recibieron el 7 de julio de ese año la invitación de Harvard Business Publishing para elaborar el proceso de edición del caso y poder llevarlo al repositorio de la universidad. Este proceso terminó el pasado 29 de agosto cuando les notificaron que el caso estaba disponible en el repositorio de esa casa de estudios.

“Les agradezco mucho a todos por este trabajo, que nos ha llevado a ser un caso de éxito de nuestra región para estudio en una de las escuelas de negocios más importantes del mundo. Realmente nos colma el alma de alegría saber que la gente aprende de lo que hacemos en Latinoamérica. Nuestro caso ha sido caminar desde cero y no seguir las reglas del libreto”, expresó Santiago Peralta, gerente y fundador de Pacari.

El ‘Caso Pacari’, además, se utiliza en las aulas del Business School de la USFQ en todos sus cursos de negocios. El principal objetivo de esta investigación es discutir con los estudiantes el propósito de la empresa privada en la sociedad actual, considerando los cambios en un entorno empresarial que cada vez más busca equilibrar las demandas económicas, ambientales y sociales.

“La mayoría de los casos de Harvard enfatizan la necesidad de generar rentabilidad para poder contribuir a la sociedad. El caso de Pacari rompe con ese paradigma, porque antepone el propósito de contribución a la sociedad”, destacó Noboa.

La investigación también reflexiona sobre la contribución de Pacari en el cambio de la industria cacaotera del Ecuador, especialmente por su aporte a mejorar la cadena de valor con la implementación de prácticas de comercio justo y la superación de la barrera para exportar productos con valor agregado, en lugar de materia prima.

Diversos sectores rechazan la propuesta de reforma tributaria del Ejecutivo

El proyecto de Ley Orgánica de Simplicidad y Progresividad Tributaria, propuesto por el Ejecutivo, atravesó el primer debate de la Asamblea Nacional con múltiples críticas.

Uno de los principales puntos que genera preocupación en la sociedad civil está relacionado con el artículo 35 de esta normativa, cuya disposición eximiría a los productores de cerveza artesanal de los mecanismos de marcación y control y un recorte en la tarifa de Impuesto al Consumo Especial (ICE), en caso de ser aprobada.

En el primer debate de este proyecto de ley, el legislador Eliseo Azuero explicó los riesgos de esta medida. Además, calificó de “caprichosa” la decisión de eximir a los productores de cerveza artesanal del SIMAR (Sistema de Identificación, Marcación, Autentificación y Rastreo), del Servicio de Rentas Internas (SRI).

Para el asambleísta, adoptar esta disposición puede traer retaliaciones y generar una disminución en la recaudación. Según cifras del SRI, el sistema SIMAR permitió un aumento del 528% en la recaudación ICE en el sector de la cerveza artesanal y un incremento del 753% en el registro de contribuyentes desde el comienzo de las operaciones en 2017, pasando de 19 contribuyentes registrados a 162 en la actualidad.

La eliminación de los mecanismos de marcación no solo representa un retroceso para este sector con el retorno de la informalidad y la disminución de la recaudación, también significa riesgos y pérdidas en términos de salud pública. Francisco Plaza, coordinador de la Fundación Médica contra Ruidos, Ambientes Contaminantes, Drogas y Tabaquismo (Fumcoradt), explica que la exclusión de la cerveza artesanal de estos controles expondría a los consumidores a productos falsificados o adulterados.

Por otra parte, señala que lo correcto sería extender la marcación a licores, cervezas y cigarrillos importados. “El objetivo del gobierno debería concentrarse en cerrar las brechas de control. Estos productos son perjudiciales para la salud. Solo causan graves daños en las personas, en las familias. Disminuir el control ni siquiera debería ser considerado como una opción”, enfatiza Plaza.

El Ejecutivo, en reuniones con la Asociación de Cerveceros Artesanales, planteó estas medidas, como un incentivo para este sector en crecimiento, otorgándole más importancia al factor económico. Sin embargo, esta decisión contradice la potestad de fiscalización del SRI, que señala la capacidad de definir mediante resolución los productos que desea controlar con mecanismos como el SIMAR.

Para el galeno, el trato diferenciado para la cerveza artesanal podría estimular a que otros sectores soliciten algo similar, como la industria tabacalera o licorera. “Esta situación provocaría un retroceso enorme en las políticas sanitarias del Ecuador. El estado pierde cantidades incuantificables de dinero para tratar adicciones. El objetivo debería estar dirigido a establecer un “control total” de estos productos, tanto de producción nacional como importados, y aumentar progresivamente los impuestos, para disminuir su consumo”, señala el médico.

En este aspecto coincide la Alianza Anti Tabaco del Ecuador. La organización señaló que estará “vigilante” frente a la propuesta de Reforma Tributaria. Esta decisión fue adoptada, debido a la propuesta de reducir el ICE a los cigarrillos (de USD 0,16 por cigarrillo a USD 0,09), que quedó plasmada en el informe aprobado para segundo debate de la Ley de Crecimiento Económico, que fue negada por la Asamblea el pasado 17 de noviembre de 2019.

“Solicitamos se mantenga o aumente el ICE a cigarrillos en USD 0,16 por unidad, descartando la posibilidad de reducir el impuesto”, manifestó la organización en su cuenta de Twitter.

Además, la Alianza Anti Tabaco hizo hincapié en que se grave con un impuesto igual a los cigarrillos electrónicos y productos con tabaco calentado, para los cuales el proyecto de reforma tributaria solo contempla una tarifa de ICE de 50%, mientras que para el tabaco normal y sus derivados se establece una tarifa de ICE de 150%.

A nivel internacional, el país es reconocido por las políticas que aplica para el control del tabaco y cerveza, entre ellas las restricciones al consumo, la carga de impuestos y por los sistemas de marcación y control.

La aplicación de estos sistemas es reconocida como una buena práctica pública y es recomendada por organismos internacionales con la OMS, el FMI y el Banco Mundial, cuyo objetivo es la protección de la salud de los consumidores, la protección de los recursos fiscales y la competencia leal entre agentes económicos.

Según los expertos, la nueva ley de reforma tributaria destruye los avances logrados en materia sanitaria, tributaria y económica. “El daño provocado por este proyecto de ley es integral. Todos salimos perdiendo, pero la mayor afectación recae sobre la salud de los ecuatorianos”, concluye Francisco Plaza.

China impone toque de queda para los videojuegos en menores de edad

Terminaron los videojuegos por la noche para los menores de 18 años en China.

El gobierno del país asiático impuso un “toque de queda” que impide que los jóvenes en esa franja de edad jueguen en línea entre las 10:00 pm y las 08:00 am.

El veto también restringe a 90 minutos el tiempo que puede jugarse en los días entre semana y a tres horas durante los días de fines de semana y vacaciones.

La medida forma parte de los intentos de China para combatir la adicción a los videojuegos, que de acuerdo a fuentes oficiales está dañando la salud de los niños.

El gigante asiático es uno de los mercados más importantes de la industria de videojuegos a nivel mundial.

Las nuevas medidas afectarán especialmente a los menores de 18 años.

Las nuevas pautas oficiales incluyen también límites de gasto para menores. Los jugadores entre 8 y 16 años solo podrán gastar hasta 200 yuanes (US$29) al mes. Mientras, los usuarios entre 16 y 18 años no podrán efectuar compras por valor superior a 400 yuanes (US$51) en sus cuentas de juego.

China es el segundo mercado más importante de videojuegos a nivel mundial. Por primera vez, este año fue superado por el mercado estadounidense debido a las regulaciones chinas en esta industria.

¿Cómo se originó esta medida?

China ha criticado repetidamente a los videojuegos por sus efectos negativos en la población joven.

Las nuevas medidas también incluyen una restricción al límite de gastos de los videojugadores.

En 2018, el gobierno anunció el establecimiento de un regulador de videojuegos debido a las preocupaciones sobre el aumento de miopía en menores. Esto se hizo con el objetivo de limitar el número de nuevos videojuegos online y crear un sistema de restricción por edad.

Ese mismo año, China puso fin a las aprobaciones de nuevos videojuegos, que duraron nueve meses, dando un golpe significativo a la industria lucrativa.

Algunas de las compañías de videojuegos más poderosas respondieron de manera proactiva, pero la aplicación y la verificación confiable de edad siguen generando preocupaciones.

Tencent,la compañía de juegos más grande del mundo, acató las críticas al limitar el tiempo de juego a una hora por día para usuarios menores de 12 años y a 2 horas por día para usuarios entre 12 y 18. También comenzaron a exigirles a los usuarios que probaran su edad e identidad.

China es uno de los principales mercados en la industria de videojuegos.

Las nuevas pautas se aplicarán universalmente a todas las plataformas de juego en línea que operan en China.

El gobierno trabajará con la policía para construir un sistema de identificación unificado que las plataformas de juego puedan usar para verificar la identidad y la edad de un usuario con datos de las autoridades, dijo un portavoz a la agencia estatal de noticias Xinhua.

¿Qué tan dañinos son los videojuegos?

El año pasado, la Organización Mundial de la Salud incluyó por primera vez la adicción a los videojuegos como un problema de salud mental.

El manual más reciente de la Asociación Americana de Psiquiatría sobre los trastornos mentales no lo reconoce oficialmente, pero enumera el trastorno de los juegos de internet como una condición pendiente de estudio.

Pero algunos países han identificado el juego excesivo como un problema importante de salud pública, y muchos tienen clínicas privadas de adicción para tratar la afección.

Fuente: Foro Económico Mundial

¿Cuál es el síndrome de personas que no pueden parar de aprender?

El síndrome de la persona exploradora: ¡No puedo parar de aprender!

Algo empezó a llamarle la atención. Había muchas personas así: les pirraba aprender y buscaban trabajos que parecían llevarles, más que a la oficina, a la aventura. «Esto es un patrón», pensó Arancha Ruiz.

Eran demasiados. Más que unos raros, parecían una especie. No resultaban conocidos; mucho menos, catalogados. No tenían nombre ni identidad.

La consultora de talento agudizó la observación, buscó los parecidos y anotó las palabras que se repetían en la boca de todos. Después consultó el hallazgo con psicólogos y científicos. Ninguno le rebatió una letra cuando ella dijo: «He detectado que hay personas adictas al aprendizaje».

Tan solo uno de los expertos apuntó un matiz:

—¿Adictos? ¿Crees que adictos es la palabra adecuada?

La adicción es una voz que suena a fango y perdición. Mejor sería dar otro nombre a este destacamento de individuos que forman la avanzadilla del mundo. A Ruiz le pareció bien. Lo rumió un rato y lo que al principio llamó «adicción al aprendizaje» lo convirtió en «síndrome del explorador».

La asesora vio que las personas con este hambre feroz de aprender optan por un mismo tipo de trabajo. «En su carrera profesional, si oyen la palabra nuevo, dicen: ¡Voy! Les encantan los retos. En cambio, la palabra procesos les echa para atrás. Si creen que no van a tener libertad para aprender, se van. Necesitan explorar».

Los une algo más: «Odian las etiquetas». Ese oficio escrito en su tarjeta de visita les oprime como el nudo de una corbata. Esa etiqueta es una celda que los arrincona en una identidad para toda la vida y una actividad que se repite una y otra y otra vez. Esa profesión los convierte en humanos mecánicos que, a ojos de los demás, no sirven más que para una faena. Es una maldición; un ‘eres peluquero, pues solo a cortar pelos’.

Esto no funciona en los individuos con síndrome del explorador. «Es muy difícil ubicarlos», dice Ruiz. «Dan la sensación de que están dispersos porque no se cierran a algo en concreto. No paran de dar vueltas porque están buscando».

Algo más los une: aman los comienzos. Les gusta la fase de arranque, el punto de partida. «Son iniciadores y emprendedores».

Poco a poco, consultoría tras consultoría, Ruiz llegó a una conclusión: «Para estas personas, la exploración no es un medio; es el fin». No es una forma de llegar a la meta; es la meta misma.

Puede que sea una actitud, una habilidad. Incluso un modo de vida. «A estas personas el aprendizaje les produce placer. Les genera una satisfacción que no les da ninguna otra cosa». Ruiz aclara que no habla de los empollones que se encierran en una biblioteca a memorizar temarios: «Estudiar es distinto. El ámbito académico es un entorno conocido en el que las personas inseguras se sienten cómodas porque todo está establecido. Les resulta familiar y se sienten protegidas».

Los exploradores, en cambio, se ahogan en las rutinas y las actividades blindadas en lo de siempre. «Ellos están en un continuo modo ON. Es gente que necesita destinar parte de su tiempo de trabajo a investigar y probar cosas nuevas», indica la experta en gestión de talento.

A veces, la necesidad es tan intensa que esa primera definición de «adicto al aprendizaje» que esbozó Ruiz no es exagerada. «El aprendizaje genera placer y el placer puede llevar a una adicción». Este afán de descubrir tiene mucho en común con la necesidad de café, tabaco o azúcar. Empieza por hacerse necesario, continúa haciéndose imprescindible y acaba provocando ira si no se tiene. Es un pozo sin fondo. Querer saber más y más y más y llegar hasta la ira cuando uno cree que está perdiendo el tiempo. Como si le robaran la vida y la emoción.

En la historia quedan estampas de personas que ya lo sentían. Julio Vernecontaba que se encerraba en su gabinete de trabajo, en el piso más alto y aislado de la casa; echaba dos vueltas a la llave de la puerta, por dentro, para que nadie pudiera abrir, y se hacía el sordo cuando su mujer le gritaba desde fuera para que bajara a tomar el té con las vecinas. El escritor se parapetada, con cerrojo y todo, de aquellas conversaciones hueras que pretendían robarle su tiempo de lectura y escritura.


El embudo creativo

El ingenio resulta de oleadas de curiosidad, lugares nuevos, espacios desconocidos y vivencias inesperadas. Dice la head hunter que los fanáticos del aprendizaje «son más creativos porque la creatividad requiere exploración» y lo explica con una imagen: un embudo en el que van entrando conocimientos y conocimientos hasta que un día se conectan entre sí y sale una idea creativa.

Ese picar aquí y allá nunca se ha entendido («¡A ver si el tío pone ya el huevo en algún lado!», dicen). No se comprende que alguien eche los raíles de un negocio y lo abandone cuando rueda por fin («¡Y ahora que empieza a ir bien, se va el imbécil!», protestan). A pocos le entra en la cabeza que a algunas personas lo que les gusta es crear, empezar, descubrir y cambiar. La monotonía y la rutina es la antesala de su muerte.

Pero la coyuntura actual está sacudiendo esa visión de la vida ideal construida sobre cadenas: un empleo fijo de por vida, una casa donde echar raíces y un matrimonio in sécula seculórum. Eran los tres pilares de la seguridad y la seguridad era la alfombra roja hacia la felicidad. Lo demás era visto como un despendole estupendo.

Esa aspiración inmovilista naufraga en tiempo de transiciones: de la era analógica a la digital, de la era de la información a la era del espectáculo, del capitalismo globalizado al capitalismo de la vigilancia. Y en tiempo de sacudidas sobreviven los más flexibles, los que se adaptan al cambio, los que se esfuerzan por aprender lo nuevo.

Dice Ruiz que los expertos en búsqueda de talento, como ella, están convencidos de que esta capacidad de aprender de forma continua es «la habilidad más valiosa del profesional del siglo XXI». Aunque todo tiene su precio: «El explorador es difícil de gestionar y a las organizaciones les resulta cara la curva de aprendizaje de un empleado».

Es tan importante aprender cada día que se ha hecho necesario un nuevo perfil profesional dedicado a ayudar a otros a aprender mejor: el learning developer o learning manager. «Hay tanta información y tanto que aprender que muchas empresas se han visto con la necesidad de que un experto les ayude a filtrar las fuentes y organizar el conocimiento», indica Ruiz.

Las personas exploradoras son indispensables porque «introducen la innovación en las empresas». Aunque, «¡ojo!», advierte. Tampoco hay que llenar el barco de Shackletons. «Una empresa no puede estar formada solo de exploradores. Necesita perfiles distintos. Hacen falta personas que implementen esas ideas». Marineros que prefieren atar cabos a inventar nudos. O, ya en tierra, el aire acondicionado de la oficina a los vientos inciertos de la aventura.

 

Fuente: Foro Económico Mundial

¿Quién mató a Sucre?

El primer magnicidio de América

La historia de los países latinoamericanos nunca fue relatada exactamente, sin embargo, existen algunos escritos que dan cuenta de hechos que son diferentes a cómo nos los explicaron en la edad escolar. Es así, que, a través de un largometraje, el cine latinoamericano rescata lo que fue el primer magnicidio en América. Suceso que cambió el curso de Venezuela, Panamá, Colombia y Ecuador, países que conformaban la Gran Colombia, tras conseguir la libertad de la espada de Simón Bolívar y de Antonio José de Sucre.

Por William Morales

El Mariscal Antonio José de Sucre nació en Venezuela, el 3 de febrero de 1795 y murió en Berruecos, Colombia, el 4 de junio de 1830. Con apenas 15 años, en 1810, se enlista en el ejército, a sus 17 años asciende bajo el mando de Francisco de Miranda a teniente. En 1817, con 25 años de edad es nombrado coronel por parte de Simón Bolívar, luego fue designado como General de la Brigada por Francisco Zea.

En 1819 se consolida la liberación de Venezuela y del virreinato de Nueva Granada tras el triunfo en la batalla de Boyacá. En el congreso de Angostura se creó la República de la “Gran Colombia”, conformada por Venezuela, Colombia, Panamá y Ecuador.

En 1828 atentan contra Bolívar en Colombia, cuando Sucre contraía matrimonio con Mariana Carcelén, marquesa de Solanda. En 1830 decidió abandonar Colombia y regresar a Quito con su esposa e hija, pero en el trayecto fue asesinado en una emboscada cuyos autores materiales, José Erazo y Apolinar Morillo, fueron apresados y fusilados diez años después del crimen.

El largometraje

Muerte en Berruecos, que se estrena el 29 de noviembre en las salas de cine de Ecuador, es un largometraje de ficción basados en los hechos históricos que giraron alrededor del asesinato del Mariscal Antonio José de Sucre. Es una coproducción de Ecuador, Panamá, Venezuela y Estados Unidos, y se centra en la investigación  sobre el primer magnicidio en América que cambió la historia de Ecuador.

El productor en Ecuador, Gonzalo Ponce Leiva, explica que la película comienza en la época de 1840, cuando le encargan al fiscal, el capitán Alejandro Godoy, reabrir el caso del asesinato del 4 de julio de 1830. “Es un proyecto que lo trabajamos por cinco años, yo me embarqué en el 2014 cuando conocí al director Caupolicán Ovalles, cineasta venezolano que vive en Miami, nos conocimos en República Dominicana en un foro, en el que representaba al Ecuador. Ahí me comentó que estaba trabajando en el largometraje de la muerte de Sucre. Me pareció fundamental que Ecuador se involucre y tenga una participación en este tipo de producciones”.

Agrega que casi no se conoce sobre la figura de Sucre en Ecuador: “poco se sabe de Sucre y de su muerte, nada. A Sucre, lo mataron cuando tenía 35 años, una vida intensa. Fue el primer presidente de Bolivia, por eso su capital se llamaba Sucre. Fue decisivo en las independencias: de Guayaquil, Pichincha, Ayacucho, el gran estratega militar y político, y el brazo derecho del Libertador Simón Bolívar. Lo matan y se convierte en el gran mártir, a partir de su asesinato, nace el mito y de ahí pasa al olvido. Esta es una oportunidad importante para recuperar la memoria histórica del país y hablar de un gran líder que tiene vigencia”.

¿Por qué mataron a Sucre?

Gonzalo Ponce asegura que a Sucre lo mató: “el producto de una conspiración de personajes que antepusieron sus intereses personales a los intereses de la Patria, a intereses económicos financiados por oscuros intereses locales e internacionales en complicidad de un sistema de justicia corrupto con intereses financieros”.

Por eso agrega que si esta historia de 1830 la trasladamos al 2019 tiene vigencia. “Por eso, nos parece que esta historia de Sucre no debe estar empolvado por los países, porque mucho de lo que estamos viviendo en la actualidad comenzó en 1830”.

¿Quiénes mataron a Sucre?

Ponce aclara que la película es un largometraje de ficción basado en hechos históricos, que las fuentes son libros, literatura que se ha publicado sobre el tema. “No pretendemos que sea una fiel reconstrucción de los hechos. Sin embargo, se ha cuidado muchísimo la trama, las locaciones. Nos tomamos ciertas licencias para que el relato fluya. No estamos cambiando nombres en la historia. Los ojos de la sociedad señalaron a quienes fueron los autores del asesinato de Sucre, según varios autores, no se señala al culpable (en la película), pero los beneficiarios directos fueron presidentes: José Hilario López (Nueva Granada), Juan José Flores (Ecuador), José María Obando (Colombia)”.

Sucre vio que después de la Batalla de Pichincha (1822) y ocho años después (1830), todo se estaba desbaratando, el sueño libertario se estaba cayendo y regresaba a Quito. “Todos se estaban repartiendo sus parcelas y las élites locales con las locales se repartían a trozos lo que era la Gran Colombia”, puntualiza.

El rodaje

La película transcurre entre Bogotá, Quito, en varias locaciones de Caracas, Mérida, la cordillera y la selva. “Hacer una película es tener todos los problemas. Ganamos los fondos para este tipo de películas. Ganamos recursos en bolívares, que eran millones en la mañana y que en la noche se diluían como agua en una mano. Entonces había que actuar rápido y eso marcó el diseño”, destaca.

El productor ecuatoriano puntualiza que para hacer esta película hubo inversión personal: “Un trabajo inmenso y sin ningún apoyo de las autoridades locales, que da pena, porque este tipo de trabajo es un aporte de memoria histórica y didáctico. Es casi una utopía creer que en nuestros países y en Ecuador se quiera dar apoyo a este tipo de proyectos. Las autoridades deben pensar con estrategia, siempre pensando en futuro y deberían olvidarse que el titular del día siguiente es lo que marca la coyuntura y la agenda de nuestros gobernantes. Entonces, por eso nos hemos demorado en estrenar y ahora, algunas empresas privadas importantes nos están ayudando”, aclara.

También destaca que fueron dos meses de ensayo en distintas etapas: “El rodaje fue complicado en Venezuela, un país en crisis y con mucha violencia, en Ecuador fue tranquilo, por las condiciones del país. Pero, Ecuador no deja de ser una plaza para producir, los costos son muy altos y por eso la producción tuvo que optimizar los recursos”.

Ponce destaca que la muerte de Sucre da para muchos temas, porque: “el asesinato fue en 1830 y encontraron el cuerpo en 1900, por una investigación que ordenó Eloy Alfaro. En ese año trasladaron los restos a la Catedral de Quito, en misa que ofició el monseñor Federico González Suárez. Es decir, el cadáver estuvo desaparecido durante 70 años. Esa es otra película. El héroe, mártir de la independencia estuvo desaparecido”.

Sin embargo, existen varias versiones del lugar dónde está el cuerpo de Sucre. El productor aclara que “los restos están en la Catedral de Quito y tienen las evidencias de los dos balazos en el cráneo, y otro en el pecho, por investigaciones que hicieron expertos de la Universidad Central. Hay otras versiones de historiadores de Pasto, cerca de Berruecos donde murió Sucre, que dicen que los restos siguen por ahí, el enigma sigue. Nosotros hemos recogido las versiones”.

Ficha técnica

Año de producción: 2018

Duración: 100 min

Género: Thriller policial de corte histórico

Países: Venezuela, Ecuador, Panamá y Estados Unidos.

Coproducción: DIGIVISIÓN PRODUCCIONES (Venezuela), GPL COMUNICACIÓN (Ecuador) y OJOxOJO PRODUCCIONES (Panamá), SOMOS FILMS (Estados Unidos).

Con el apoyo de: Centro Nacional Autónomo de Cinematografía de Venezuela, Fondo de Fomento Cinematográfico – Programa Ibermedia, Instituto del Cine y Creación Audiovisual del Ecuador.

Ficha artística

El elenco lo lidera el reconocido actor Luis Gerónimo Abreu, que protagoniza al Fiscal Godoy, quien además representa al General Simón Bolívar en la serie transmitida por Netflix y producida por Caracol Televisión en 2019. Augusto Nitti representa al General Antonio José de Sucre.

Actuaciones especiales de: Laureano Olivares, Malena González, Rafael Gil, Ignacio Márquez, Rosalinda Serfaty, Claudia La Gatta, Alexandra Scull, Antonio Delli, Manuel Salazar, Yugui López, Gerardo Luongo, Vito Lonardo, Asdrubal Blanco, Oliver Morillo, Pastor González, Alberto González, Agustín Segnini, Pedro Alván.

Dirección: Caupolicán Ovalles
Guion: Edgard Narváez y Caupolicán Ovalles.
Producción General: Beatriz Aranguren.
Producción Ejecutiva: Caupolicán Ovalles (Venezuela), Luis Villanueva, Adolfo López (Panamá), Gonzalo Ponce Leiva (Ecuador).

Caupolicán Ovalles. Director y Productor

Como documentalista desarrolló “Cuadernos Lagoven en la Pantalla”. Fue realizador y productor ejecutivo de la serie “Archivo Criminal” (1995), cuyo éxito lo llevó a crear “Archivos del más allá” (2000). Produjo para la RAI de Itali y la Canon Pictures de Los Ángeles varios largometrajes, entre ellos “Wings”, “Le Gorille” y “American Ninja V”. “Señor Presidente” en el 2007 se convirtió en su primer largometraje y en el 2012 “Memorias de un Soldado”. Su ópera prima fue seleccionada en el Shangai International Film Festival, en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano – La Habana, en el Cine Las Américas International Film Festival – Austin, Texas, en el Mar del Plata International Film Festival, y obtuvo, además, los premios al Mejor Guion, Mejor Música, Mejor Sonido, Mejor Fotografía y Mejor Montaje en el Festival de Cine de Mérida. Su segundo largometraje de ficción, “Muerte en Berruecos”, es un thriller policial de época, basado en el asesinato del General Antonio José de Sucre.

Es Presidente de la Academia y Artes Cinematográficas de Venezuela.

Gonzalo Ponce Leiva. Productor Ejecutivo

En su filmografía constan los largometrajes “Memorias de Quito” (1994), “Entre Marx y una mujer desnuda” (1995), “Cumandá (1996), “Viejos Malditos” (en producción), “Diez historias en abril”, “Historias de rieles”, “La Tigra: cómo se filmó”. Además, ha producido una decena de series para la televisión nacional y la radio televisión española, entre las que destacan: “Dejémonos de Vainas”, “Pasado y Confeso”, “Historias Personales”, “Popstars” y “Prisma” (RTVE España).

Entre las producciones recientes se encuentran la series para televisión y radio “El Gran Cacao”, seleccionada como Mejor Producción para TV en los Premios Colibrí 2015, “Muyu, nuevas semillas”, “Montecristi: tejidos de origen”, “Afuera Vives”. En 2015 produjo el largometraje “Historias de rieles“, coproducido con Radio y Televisión Pública del Ecuador.

Es Presidente de la Academia de las Artes Audiovisuales y Cinematográficas del Ecuador y Jurado Internacional de los Premios Platino y de los Premios TAL – Televisión América Latina.

Premios y reconocimientos internacionales

  1. Cuatro premios de la Academia de las Artes Cinematográficas de Venezuela, 2019:
    • Mejor Maquillaje
    . Mejor Vestuario
    • Mejor Dirección de Arte
    • Mejor Mezcla de Sonido
  2. Premio para Distribución y Promoción del Instituto de Cine y Creación Audiovisual – ICCCA, Ecuador, 2018.
  3. Premio Iguana Dorada por Mejor Dirección de Arte, en el Festival Internacional de Cine de Guayaquil, Guayaquil, 2018.
  4. Ganador de Fondos Programa Ibermedia, España, 2014.
  5. Ganador de la Convocatoria al mejor Montaje de Proyecto Largometraje del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía – CNAC, Venezuela, 2013.
  6. Ganador de la Convocatoria Desarrollo de Guion Largometraje del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía – CNAC, Venezuela, 2011.Selección Oficial
    1. Festival Internacional de Cine de Pasto, Muestra de Gala, 2019.
    2. Festival de Cine de la Cultura Hispana en Estados Unidos, Festival San Agustín, Florida, octubre, 2019.
    3. Bogocines36, Festival de Bogotá, octubre, 2019.
    4. Muestra de Cine, Cinema Venezuela Florida, 2019.
    5. Festival de Cine entre Largos y Cortos de Oriente, Margarita, Venezuela, 2019.
    6. Preselección en ocho categorías, incluyendo Mejor Película, de los Premios Platino del Cine Iberoamericano, Cancún, México, mayo, 2019.
    7. XIV Festival Internacional de Cine Rengo, Chile, 2018.
    8. Semifinalista de Los Ángeles USA 2018 CineFest, Estados Unidos, 2018.

    9. Festival del cine venezolano, Mérida, 2018.